Los espejos de agua de la ciudad.

 
El pasado 2 de febrero se celebró el Día mundial de los humedales, por esta razón y entendiendo su importancia, nos merecemos un recorrido por estos majestuosos espejos de agua que cubren a Bogotá, la capital de Colombia.

    Los humedales son superficies cubiertas de agua dulce, salobre o salada, con una profundidad no mayor a seis metros. Cuenta con fauna y flora en su mayoría endémica y tiene gran cantidad de funciones ecológicas dentro de su ecosistema.

    Espejo de Agua. Foto de La Silla Vacía

    Los Bogotanos de hoy y de ayer, le debemos al Tequendama el nacimiento de los humedales de la ciudad, pues debido al quebrantamiento del dique del Salto del Tequendama se dio paso a la formación del fluido del río Bogota y debido a las inundaciones que esto provocó, se generaron los humedales en la capital. Los Muiscas le atribuyen éste hecho a Bochica, quien al haber abierto con su vara de oro el Salto del Tequendama, dio paso a la sabana de Bogotá y con ella a sus humedales.

    Cuando los limites de Bogotá por el norte eran hasta Chapinero, los ciudadanos acostumbraban a ir de paseo a las zonas ribereñas del río Bogotá y a los humedales, en donde era fácil encontrar diferentes especies de fauna y de flora de maravillosa belleza.

    Luego con la construcción de grandes avenidas y viviendas, la contaminación con residuos sólidos y la excavación de los humedales, estos espacios han desaparecido, hasta el punto de que se calcula ahora ocupan sólo el 2% de la ciudad, pasando de ser 50.000 ha a ser tan solo 800 ha, descenso ocurrido en no más de 50 años.

      Importancia de los humedales

    Los humedales cumplen innumerables funciones, ayudando al sostenimiento ambiental de las zonas ribereñas que lo comprenden. En ellos habitan mamíferos, reptiles y aves, así como plantas acuáticas, arbustos y árboles en su mayoría endémicas que dependen única y exclusivamente de la vida que allí se desarrolla. Estas a su vez ayudan al mantenimiento de otras especies que dependen en menor medida de éstos espacios.

    Los humedales cumplen funciones de regulación de los ciclos de agua, ayudan como esponjas en las temporadas lluviosas reteniendo el agua y manteniéndola como reserva para las sequías y con esto evitando inundaciones. Además surten de agua a las quebradas y manantiales, así como a los depósitos de agua y las corrientes subterráneas.

    Cumplen una función paisajística; en los lugares en los que se conservan éstos ecosistemas se puede observar hermosa flora y fauna que pinta el paisaje con su belleza.

    Además sirven como espacio de esparcimiento y recreación pasiva en la que los habitantes de la urbe pueden disfrutar de un momento de tranquilidad luego de la vida agitada que se vive en la capital.

      Áreas protegidas

    Los humedales son áreas protegidas dentro de la franja urbana y rural de la ciudad, algunas áreas están en poder del gobierno Distrital y otras son de propiedad privada.

    Actualmente existen 13 humedales en la Capital, que son de propiedad Estatal, de los cuales unos están en muy buen estado y otros no. Por otro lado existen otros lugares que son de propiedad privada que en mayor medida son utilizados como espacios de pastoreo y siembra, aunque se pueden encontrar algunos otros que conservan sus características ecológicas esenciales.

    Los humedales están repartidos en la ciudad en las zonas norte, sur y occidente.

    En la localidad de Suba al nor occidente de Bogotá se encuentran 4 humedales uno de ellos que comparte con la localidad de Engativa. En el norte en la localidad de Usaquén se halla uno. En la localidad de Kennedy al sur de Bogotá se registran tres. En Fontibón al sur oriente se reconocen 2 y en la localidad de Bosa al sur de la ciudad se encuentra uno.

      Humedales por Localidad

    La localidad de Suba constituye una de las áreas más grandes de humedales de la capital, con su 363 hectáreas repartidas entre los humedales de Guaymaral, Conejera y Córdoba, contando con el de Juan Amarillo que comparte con Engativa y del cual se tienen registradas 222.5 ha, siendo el más grande de los humedales de la capital.

    La localidad de Engativa con una extensión de 162,7 ha en total, cuenta con los humedales de Santamaría del Lago y Jaboque, además del de Juan Amarillo que comparte con la localidad de Suba.

    Localidad de Fontibón con una extensión de 44.2 ha en su totalidad cuenta con dos humedales que reciben el nombre de Capellanía y Meandro del Say.

    La localidad de Kenedy cuenta con un área total de 46,4 hectáreas en las que se reconocen los humedales de Techo, la Vaca y el Burro.

    Por último la localidad de Usaquén cuenta con un área de 30,3 ha de extensión identificada como el humedal de Torca, rodeado por áreas poco construidas como el cementerio Jardines de Paz, Mazda, la Compañía Nacional de Reforestación, Lucerna y la Escuela de Fútbol Alejandro Brand, lo que asegura su mantenimiento.

    Los humedales son ecosistemas de gran importancia para el mantenimiento acuífero de la capital. Del manejo sostenible y responsable que se le haga depende en gran medida su conservación. Entidades gubernamentales y no gubernamentales están aunando esfuerzos para que eso suceda.

    Piénselo, si está cerca, vaya y déjese tocar por un hermoso lugar cerca de su casa, recuerde ser amigable con la naturaleza, no deje residuos después de su visita, evite prender fuego y haga lo posible por no hacer tanto ruido.

Un pensamiento en “Los espejos de agua de la ciudad.

  1. Pingback: Recuperando el humedal « Lashojasverdes's Blog

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s